martes, 17 de mayo de 2016

Finales de Europa League y Copa del Rey

SEVILLA - LIVERPOOL

Entre el particular fervor patrio a la hora de las valoraciones (España hace gracietas sobre el chauvinismo francés, pero el kilo de "semos los mejores" siempre está tirado de precio aquí), y la unanimidad de los analistas al presentar la victoria del Leicester en la liga inglesa como prueba irrefutable de la baja calidad de esta liga (¡a buenas horas!), pareciera que el Sevilla, descansado tras entregar las últimas jornadas a los canteranos, lo tiene hecho. Desconozco cómo juega el conjunto de Anfield y qué hecho diferencial supone Klopp, eso se lo dejo a los expertos de la cantina (Lucas, Somos, Diego...), pero el único rato que yo vi a los reds, contra el Villarreal, no me parecieron una prueba sencilla en absoluta. Si hubiera de apostar un euro, me llamarían antipatriota.

BARCELONA - SEVILLA

Puestos a tirar la casa por la ventana y jugarnos otro euro, creo que el Barcelona, además de su evidente superioridad, cuenta con el impulso del alivio a su favor, de modo que se me antoja casi imposible que no se lleve este título. Las últimas fechas en liga mostraron a unos azulgranas tensos, absolutamente aterrorizados ante la posibilidad de perder el campeonato que tenían ganado en febrero. Suárez tiró del carro y acabaron pidiendo la hora, pero hubo liberación. Ahora, a un partido de un nuevo título, son peligrosísimos. Quién sabe con qué moral afrontará el Sevilla el partido del Calderón, máxime si el miércoles reciben un vapuleo (A Hard Day's Night, teniendo en cuenta la identidad del verdugo). Emery plantea los partidos desde la orfebrería, pero en el caso del Barcelona prácticamente siempre los culés acaban atracando el joyero, bien por sutilezas o con un butrón de su contundente delantera.

Estas son mis predicciones para esta semana, y son sinceras. La táctica del contragafe no está detrás de ellas, aunque vive Tutatis que no me importaría que funcionara involuntariamente. 

domingo, 8 de mayo de 2016

La toma de Granada

Suele estar rodeada de bastante polémica, pero, este sábado, soy firme partidario de la toma de Granada.



miércoles, 4 de mayo de 2016

La obsesión del Madrid

♪ ♫ ♪ ♫ Son las sinco en la mañana
y yo no he dormido nada
pensando en tu bellesa 
y loco voy a parar

El insomnio es mi castigo
tu amor será mi alivio
y hasta que no seas mía
no viviré en pas ♪ ♫ ♪ ♫

                                                          (inserten foto de la Copa de Europa)

miércoles, 27 de abril de 2016

Noche plomiza en Manchester

Cuando se supo que Cristiano no jugaría, la conmoción entre el madridismo fue descomunal. Las palabras de los directivos del club se pretendían tranquilizadoras ("Por precaución...","Mejor no arriesgar", "Nada grave"...), pero con ellas sucedía lo mismo que cuando Draghi y sus acólitos afirman que la eurozona no está en peligro y que la UE es fuerte. Uno se pregunta qué clase de peligros nos acechan cuando semejantes personalidades han de resaltar lo obvio.

Ronaldo, sin embargo, no parecía preocupado. Las cámaras lo cazaron con aire confiado ("si hubiera sido una final, jugaría"), y él las miraba, divertido, posando al lado de un canterano y subiendo fotos a las redes sociales. Se esforzaba tanto en encontrar la postura adecuada que por momentos daba la impresión de que pretendía rematar desde el Facebook.

En el campo, mientras tanto, se veía claramente qué extravía el equipo cuando no juega Cristiano. Aparte de los goles, el rival pierde un poco de respeto, como Loki si en Los Vengadores no está Thor. Además, hay una serie de automatismos, que probablemente nacen más de la costumbre que desde la pizarra, que se pierden como lágrimas en la lluvia. Con el Bicho en el césped, Benzemá se siente una suerte de protagonista de las Bucólicas, feliz bajo la parra portuguesa para perseguir sus ovillos felinos. Dicen los expertos que Bale adquiere más libertad, pero viendo su rendimiento se comprende la respuesta de Lenin a Fernando de los Ríos: "Libertad para qué".

La primera parte fue un pestiño tenso, que es peor porque el mojón es el mismo pero las cervicales sufren más. Casemiro siendo fiel a su eslogan ("lo que Casemiro te da, Casemiro te quita"), y los mediocampistas del Madrid incapaces de hilar el juego ante la pareja rival, que tiene nombre de conjunto musical: los Fernandos. El segundo período también comenzó encenagado, y con menos kilates de calidad sobre el terreno con las bajas de Karim y del excelso jugador perfecto de Arguineguín. Jesé entró por el francés y demostró que, si se está quedando calvo, no es por usar mucho el cerebro. El Madrid se desengarrotó poco a poco, a lomos de Kroos y Modric, y rondando por el área pasó de pedir discretamente algún penalti a rematar al larguero y convertir a Hart en héroe. El fallo fue de Pepe, pero no empaña su heroica actuación, que destrozó cientos de titulares guardados en borradores (Ciudadano Kun). Para entonces, el City se había partido como si fuera un puente mal construido, para más inri del ocupante del banquillo celeste. En aquellos minutos en los que el encuentro, y quién sabe si la eliminatoria, estaba cuesta abajo, Zidane refrenó la entrada de Isco y con ella el golpe de audacia. Viendo las sonrisas de los ingleses al pitar el árbitro el final, queda la duda de si tendremos que arrepentirnos.





jueves, 21 de abril de 2016

This is... the end?

Los aplausos de la grada al final del partido de Euroliga de este martes, que confirmaba la eliminación del Real Madrid, vigente campeón, evocaban esta canción. Es posible que a algunos les parezca exagerada la metáfora. La temporada del equipo blanco ha sido una carrera de obstáculos: falta de descanso de las principales figuras, mal acomodo de los nuevos fichajes, rotación inexistente por las derrotas del comienzo, falta de acople, entrada al top 16 con la lengua fuera, varias canastas dolorosas en el final de cada período, la lesión de Rudy de varios meses, la marcha de Rivers y Slaughter y la pérdida de defensa, el affaire de los pasaportes, el bajón de puntales secundarios como Reyes, Maciulis o Nocioni, la clasificación agónica al play-off de cuartos, el emparejamiento con el peor rival posible... Y entre tanto, se ganaron la Intercontinental y la Copa del Rey. Todos estos atenuantes reducen la categoría de catástrofe que se ha aplicado a la cesión del trono europeo.

Pero en el Real Madrid no parecen valer los atenuantes. Tampoco el historial el títulos conseguido en estos cuatro años. Laso vuelve a estar cuestionado, y no sólo por los aficionados más ansiosos ("con la plantilla que tenemos, las victorias deberían haber sido totales", olvidando el erial previo a la llegada del vitoriano, que, nadie lo niega, tiene sus carencias). Desde el club se están empezando a filtrar rumores a la prensa. Que si Sergio Rodríguez se vuelve a la NBA, que si Ayón quiere cobrar 4 millones al destaparse como estrella, que si cada pívot que Laso echa del Madrid acaba triunfando en otro lado (Bourousis ha sido capital en el Baskonia para conducirlo a la Final Four, y yo me atrevería a asegurar que la rabia y el afán por reivindicarse ha tenido mucho que ver)... El entrenador vuelve a estar en la picota, e incluso se habla de limpia del equipo. No de reforzar las lagunas (juego interior, cuatro anotador, y base suplente), sino de reestructuración total y salida de varias vacas sagradas por jugadores de complemento.

Frente a todo esto, sólo queda apretar los dientes y concentrarse. Queda un título en juego: la liga ACB. Como cada año, el Madrid vuelve a apostar su destino al todo o nada. Resulta inútil pedir un poco de perspectiva, porque se alude a que se ha invertido más dinero que otros años en la sección, y el camino que va de los Sergios y Ayones a los Claveres y Othellos Hunteres está ya trazado. El balón va a volar, y todo dependerá de si entra o no. La épica y la crueldad de The Doors (esencia de la que el club, me temo, es incapaz de escapar) volverán a estar presentes.