Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Solari. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Solari. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de octubre de 2018

Seguidor de Solari

Mi gusto por la literatura me empuja inexorablemente a la simpatía hacia personajes como Valdano o Solari, gente con un verbo fluido en una profesión cuyos portavoces, declaraciones tópicas y mantras suelen dar vergüenza ajena. Esta habilidad los convierte en sospechosos para los amantes de lo básico, y enseguida les destacan sus fracasos mucho más que a los taciturnos y a los lacónicos. "¿Dónde están tus conocimientos y profundos análisis, charlatán?". Como si el dominio de la palabra llevase aparejado un mayor nivel de responsabilidad o de exigencias. Puede llegar a resultar entendible la desconfianza ante posibles discursos vacíos e ingeniosos vendedores de crecepelo, pero me temo que el odio al valdanismo no viene por el contenido, siempre opinable, sino por las formas, consideradas una suerte de insolencia. No deja de ser un reconocimiento tácito (¿subconsciente?) de un sentimiento de inferioridad mal disimulado. Al fin y al cabo quien sabe expresarse, al perder, puede desentrañar el porqué. Y, a la luz del análisis y la discusión, palidecen los instintos, el tribalismo, la épica y los golpes de tambor.

Solari ha destacado más por una serie de estupendos artículos en El País que por su desempeño como técnico en el Castilla. Esto le ocasionará miradas de desconfianza, por supuesto. Para mí, ya insisto que valdanista convencido en el terreno de las formas, se trata de un pequeño punto positivo, irracional y absurdo. Como lo es mi recuerdo que tengo de sus tiempos de futbolista, cuando su entrega de eterno jugador número 12, no exento en absoluto de una dosis de calidad, le hizo ganarse mi cariño. Veremos qué sucede. Aunque, como mínimo, él tendrá los recursos suficientes para tratar de convencerme o para justificarse, llegado el caso. 

Ah, la reconfortante sensación de encontrarte a "uno de los tuyos" dentro de los tuyos.