Hoy se cumple un año de la reapertura del local. Parece mentira lo deprisa que pasa el tiempo. Desde luego, tiene mejor aspecto que hace doce meses, la concurrencia habitual lo ha revitalizado. ¡Estamos a un tris de las 100.000 visitas! Desde el punto de vista deportivo, los éxitos se han repartido: el fútbol para los culés y el baloncesto para los madridistas. La tertulia nunca ha faltado: unas veces café Gijón, otras Ateneo barcelonés, y otras Fiebre Maldini. Por supuesto, se ha demostrado que aquellos que catalogaban el lugar de "pensamiento único" jamás tuvieron razón. La decoración es acogedora, el futbolín y los dardos tienen amplia clientela, y ya he pedido presupuesto para un posible billar. Soy el único que bebe vino en lugar de cerveza o refrescos, pero eso no me impide gastarme el manso en buenas botellas, aunque sea el único que las disfrute (o precisamente por ello, jojo). De vez en cuando tenemos que echar a algún borracho que viene a montar gresca, pero de momento evitamos contratar un robot que actúe como segurata.
Brindemos porque sean muchos más los años que nos recojan aquí. Cuídense todos.