Durante la segunda mitad del siglo XVI, Francia sufrió un conflicto conocido como las Guerras de religión. Se trató de una serie de ocho enfrentamientos por el trono del país entre los protestantes (conocidos como hugonotes y apoyados por Inglaterra) y los católicos (apoyados por Felipe II de España). Después de multitud de batallas, acuerdos, traiciones y matanzas, Enrique III de Francia, de la casa Valois-Angulema, católico y sin descendencia (descrito como un rey sin carácter, y catalogado por algunos historiadores como -sic- "afeminado"), aceptó como su sucesor a su pariente lejano Enrique de Navarra, de la casa de Borbón y hugonote. Un tercer Enrique, de la casa Guisa, también católico y aspirante al trono, protestó ante la posibilidad de que un hugonote se alzase con el poder. Apoyado por España y la Liga Católica, Enrique de Guisa aglutinó a los católicos en torno a su figura, pero fue asesinado por Enrique III. En venganza por este magnicidio, los partidarios de Guisa asesinan al propio Enrique III, quedando el trono al fin en manos de Enrique de Navarra, con toda la Francia católica en contra. En ese momento, el nuevo rey abjura de su protestantismo pronunciando la famosa sentencia ("París bien vale una misa"), convirtiéndose al catolicismo por el qué dirán (al mismo tiempo promulgaría el edicto de Nantes, que facilitaba la libertad de conciencia y culto a sus partidarios hugonotes; una de cal y otra de arena, pues) y acabando con las Guerras de religión.
El Real Madrid afronta el partido clave de la temporada en medio de una guerra civil que ríase usted de la francesa. Con los mejores hombres lesionados (Marcelo, Modric y Kroos, que se dice pronto), mientras ve cómo el rival suple la baja de su jugador estrella con un diabólico extremo argentino resentido con el club blanco. A cinco días para el partido, los aficionados ignoramos el planteamiento que nuestro entrenador tiene pensado. ¿Recurrirá al 4-4-2 con Lucas y Asensio en las alas? ¿Cómo habría de hacerlo si nuestra pareja de armadores de juego no parece estar en condiciones de llegar al encuentro? ¿Isco será castigado por su desplante en Cornellá? ¿Usaremos a la catapulta de Cardiff desde el comienzo de la batalla? ¿Tendrá Benzema su última oportunidad (me da la risa)? ¿El Bicho demostrará que se ha preparado para estos dos meses? ¿Habrá cambios antes del minuto 77 de partido? ¿La belleza griega de Rabiot nos destruirá, o será la velocidad de Mbappé? ¿Quizá la contundencia de Cavani junto a la electricidad vengativa de Di María? ¿Emery nos volverá a echar una mano? ¿Nacho dará la talla, nos salvará Ramos? ¿Qué portero de los dos cantará?
No sé si Zidane nos sorprenderá con algo preparado. Desde luego, yo no me quejaría. París bien vale una misa.